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Guía para poder identificar y salirse de una relación tóxica

18 de October 2018

Una relación tóxica es tan mala para usted como lo es para la otra persona. Si bien los cimientos de cualquier relación son la admiración y el respeto mutuo, estas en muchos casos pueden volverse nocivas. El ambiente tóxico alrededor de una relación, es uno de los factores que lo diferencian de cualquier otro tipo de relación. Sin embargo, también resulta difícil identificarlo.

Lo primero que hay que entender es que una relación tóxica no necesariamente es causada por una (o dos) personas tóxicas. En muchos casos son personas que tienen tipos de personalidades opuestas. Lo que causa la toxicidad, es la incompatibilidad misma y en muchos casos no se puede culpar a una de las dos.

Una relación tóxica es causada por la falta de comunicación y la dificultad por establecer límites sanos. Ahora, esto no quiere decir que no existan personas que disfruten de cierto tipo de relaciones para alimentar sus necesidades personales. Estas personas tienden a manipular a los demás y van a intentar posicionar sus relaciones como sanas y beneficiosas.

Las personas tóxicas rara vez están conscientes de sus hábitos. En muchos casos, estas están más preocupadas por los intereses propios, que por las necesidades de las demás personas. Aún así, es importante aclarar que este tipo de relación es apenas un pequeño porcentaje dentro del espectro de relaciones poco sanas.

Cuando se habla de llevar un estilo de vida sano, se entiende también que existe un balance transversal. Es decir, que las relaciones con las personas que nos rodean aportan muchos aspectos positivos a nuestras vidas. Para poder vivir PuraVida y en armonía con las demás personas, aquí les damos un poco de información respecto a relaciones tóxicas.

 

 

¿Cómo es una relación tóxica?

Lo primero que hay que entender cuando se habla de una relación tóxica, es que esta no se refiere únicamente a relaciones románticas. Es más, las relaciones tóxicas pueden abarcar más allá de las relaciones de pareja. Existen relaciones de amistad que tienen muchos elementos nocivos. También es posible encontrar relaciones tóxicas en nexos familiares e incluso en relaciones laborales.

Pero, ¿cómo es una relación tóxica? ¿Cuáles son sus principales características? En primer lugar, una relación tóxica no provee el apoyo emocional que necesita la persona. Esto no significa que la persona depende del apoyo del otro para poder funcionar (si eso ocurre, estamos hablando de una relación de codependencia).

Es una relación desbalanceada y que carece de principios morales o éticos positivos. Al mismo tiempo, las relaciones tóxicas son nocivas y pueden resultar en el desgaste emocional y psicológico de la persona. Esto puede desencadenar en comportamientos y pensamientos peligrosos, que pueden inducir a personas a hacer cosas que típicamente no harían.

Las relaciones tóxicas socavan la naturaleza de las personas involucradas. En muchos casos, las personas actúan de formas que les son ajenas. La forma en la que se relacionan es dolorosa y dañina para todas aquellas personas que conocen a la pareja. Dicho de otra forma, las relaciones tóxicas son perjudiciales para las personas.

En muchos casos, las relaciones tóxicas pueden ser mortales. El nivel de daño que se provocan, tanto a nivel personal como una persona a otra, puede ser muy malo. Aquí se habla de violencia dirigida hacia uno mismo o bien, violencia dirigida al otro. En algunos casos, puede afectar a terceras personas.

 
relación tóxica
 

¿Cómo identificar una relación tóxica?

Hay muchísimas listas y guías disponibles en internet que pueden guiar a las personas que creen estar en una relación tóxica. La siguiente lista es un compilado de los signos más comunes.

 

  • El cuerpo lo siente. Muchos expertos lo describen de la siguiente forma: “Si usted estuviese comiendo veneno, su cuerpo reaccionaría a esto.” Pues una relación tóxica es igual. Su cuerpo empieza a manifestar cierto tipo de incomodidad, preocupación, miedo, desbalanceo. Préstele atención a cómo usted somatiza el estrés y comience a observar con más cuidado sus relaciones.
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  • Todo resulta impredecible. Al principio, salir con esta persona o amistad resultaba increíble. Ustedes se reían, compartían muchísimo y disfrutaban demasiado de la conexión que tenían. Pero con el paso del tiempo, comenzó a ser más difícil averiguar qué molestaba a la persona. Un buen día se convirtió en una ruleta, una en la que usted siempre debe estar pendiente.
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  • Usted es el que tiene que cambiar. La persona insiste, muchas veces con vehemencia, que usted debe modificar una serie de comportamientos nocivos. Pero… ¿y qué con esta persona? A menudo esta persona no parece reconocer sus debilidades, y mucho menos parece querer modificarlas. El problema es usted, claramente.
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  • Usted mantiene la relación. Siempre hay una persona que se preocupa más que la otra. Una de las partes es la encargada de enviar los mensajes, de hacer nuevas actividades, de dar “cariñitos” o pequeños regalos – en fin. Es claro que hay un lado que está invirtiendo más energía, tiempo y cariño que el otro.
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  • Definitivamente hay una pugna por el poder. Aunque al inicio esto no sea obvio, una de las partes está más interesada en competir y en establecer una clara dominación sobre la otra. Si la relación fuese una balanza, una de las partes estaría intentando desestabilizarla por medio de comentarios, críticas o cuestionamientos que lo único que afectan es su seguridad.
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  • La relación gira alrededor de alguien, y ese alguien no es usted. Imagínese que usted llama a su amigo o pareja luego de un largo día de trabajo. La persona habla por horas y describe a detalle qué le molesta y por qué. Usted escucha con cuidado. En el momento en el que usted quiere hablar de su día, la persona es poco receptiva – incluso se podría decir que grosera. En general, muestra poco o ningún interés por su bienestar y sus preocupaciones.
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  • Suave, ¿por qué estoy pasando por esto? Si usted constantemente piensa en cómo solía ser la relación y en lo bien que la pasaban, aquí hay un problema. Las relaciones sanas están en constante revisión y reconstrucción, por lo que hay poco espacio para la nostalgia. Si esta persona se enfoca más en hacerle sentir mal, entonces hay muchas cosas que usted debe repensar.
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  • Si usted se siente identificado o identificada con alguna de estas características, pregúntese primero qué beneficio o bienestar obtiene usted de la relación. Si tiene problemas identificando estos beneficios o bien, tiene a culpabilizarse por mucho de lo ocurrido, lo mejor es buscar el apoyo de un profesional en psicología.
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  • Toda relación requiere de trabajo, cariño, disciplina, motivación y propósito. Una relación que fue sana, se puede volver a encauzar si se restablecen los canales adecuados. Sin embargo, una relación que nunca gozó de estabilidad o del bienestar que tanto hemos mencionado va a tener problemas.
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En fin, todo depende del resultado de la terapia y las conclusiones a las que usted llegue. Si usted cree que lo mejor es cortar por lo sano y reconstruir su vida, sepa que usted cuenta con un círculo de apoyo que no le va a abandonar. A veces es mejor cerrar ciclos y enfocarse más en el bienestar propio. Al fin y al cabo de eso se trata la vida.

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