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Transporte verde

Guía práctica para sobrevivir en la ciclovía josefina

23 de May 2018

El día que Karen compró su primera bicicleta, ella pensó que muchos de sus problemas de movilidad estaban resueltos. Atrás iban a quedar las tres horas que invertía de su tiempo para transportarse a su trabajo. Además, iba a tener la oportunidad de ejercitarse y llevar un estilo de vida más balanceado.

Al principio, andar en bicicleta por las calles de San José era justamente lo que ella esperaba que fuera. Con un poco de planeamiento, Karen había logrado definir las rutas idóneas para llegar a la oficina y movilizarse sin problemas. Llegaba sudada, claro. Pero a las pocos días empezó a ver resultados positivos tanto en su estado anímico como en su cuerpo.

Hasta ese día.

Karen regresaba de clases por la ciclovía de San Pedro cuando se topó de frente a un carro gris. Sí, era un carro sobre la ciclovía. Ella, en shock, intentó decirle que esa era la vía equivocada, pero era un poco difícil establecer una conversación civilizada en un contexto tan caótico. Karen se hizo a un lado y le hizo todos los reclamos posibles. El conductor, por su lado, optó por ignorarla. De por sí, era solo una ciclista.

A partir de este incidente, Karen comenzó a perderle el gusto a las calles. A pesar de que su bicicleta le estaba dando grandes beneficios económicos y de salud, ella sentía las calles de San José como una jungla sin líder ni orden.

El caso de Karen no es muy distinto al de muchos ciclistas que transcurren por las calles de San José para llegar a sus destinos. Por esta razón, aquí les damos una breve guía sobre cómo utilizar la ciclovía en la capital de Costa Rica.
 
ciclovia sobrevivir
 

Agarrar estabilidad con la bici

Puede sonar un poco obvio, pero es esencial familiarizarse con la bicicleta. Antes de mandarse a las calles, se recomienda practicar en un lugar en donde la persona se sienta segura. Para agarrarle confianza a la bicicleta, hay que dedicarle un par de tardes a salir por el barrio y recorrer sus calles.

No es necesario lanzarse de una vez a la autopista. Es más, todo lo contrario. Hay que ir poco a poco, conociendo bien la bicicleta, nuestros reflejos y nuestros miedos.

 

La bicicleta es un vehículo

En un mundo donde los automóviles parecen ser la especie dominante sobre el planeta, es importante grabarse lo siguiente: la bicicleta también es un vehículo. Es más, de acuerdo con el Artículo 2 del la Ley de Tránsito, la bici no se diferencia del automóvil, de la moto o del bus: es un modo de transporte.

¿Qué significa esto? Como ciclistas, no solo tenemos los mismos derechos que cualquier otro vehículo, también tenemos los mismos deberes.

 

Hacerse visible

Al igual que las personas ponen las direccionales a la hora de cruzar una calle, las personas que se movilizan en bicicletas deben usar sus manos para indicar si van a doblar a la izquierda o derecha. También deben hacer uso de señales, chalecos, cinta reflectiva y contacto visual con las personas. Otra opción es usar silbatos, los cuales pueden utilizarse en cualquier momento.

Si pensamos en Karen, su conversación y reclamo hacia el chofer fue una forma de entrar en contacto y hacerse notar. Las personas ciclistas deben utilizar su ingenio y valerse de todos los elementos posibles para llamar la atención de las personas que están alrededor. Quizá una bicicleta no sea tan voluminosa como un bus, pero eso no es razón para no ser visible.

 

No olvidar los elementos de seguridad

La ciclovía no solo es un espacio diseñado para las bicicletas, está pensado como un espacio seguro para todas las personas usuarias. Aún así, esto no nos exime de tomar todas las medidas de seguridad necesarias para un viaje seguro. El uso del casco está estipulado por ley y es muy importante emplearlo en la ciclovía.

También es importante llevar las herramientas necesarias para poder arreglar la bici. Andar identificado. Respetar la separación física.

 

¿Qué hacer si alguien usa mal la ciclovía?

Andar por San José en bici todavía es un reto, uno que requiere del esfuerzo colectivo de las autoridades y la sociedad civil para lograr ciudades móviles y mejor planeadas. Por el momento, lo mejor es denunciar a la oficina de Control Vial de la Municipalidad de San José. También se recomienda llamar al 911 o acudir a los policías municipales en caso de emergencia.

 

¿Cómo agarrar confianza?

Buscar colectivos de bicis y personas que sean usuarias habituales de la bicicletas. Para esto, existen colectivos ciudadanos como ChepeCletas y BiciBus. Estos organizan cleteadas colectivas y otras actividades para que las personas no vayan solas.


Aquí están los contactos de algunas organizaciones y colectivos de sociedad civil.

BiciBus: Ofrece asesoría técnica para personas que desean trasladarse al trabajo o centro de estudio en bicicleta.

Corobike: Una iniciativa que promueve la movilidad sostenible por medio de cleteadas desde y hacia Coronado.

ChepeCletas: Un proyecto que intenta convertir a San José en una ciudad más amigable para los peatones y las personas en bicicleta.

Centro Para la Sostenibilidad Urbana: Organización sin fines de lucro que busca la transformación de comunidades y ciudades hacia un desarrollo sostenible.

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